
Este es el resultado de tres semanas residiendo en La Galerilla y tres años trabajando alrededor del arroyo Garzón y lo que crece alrededor de esa agua, plantas, personas, casas y el pueblo mismo.
Durante esta residencia he abordado la arquitectura del pueblo y la historia que se cuenta a través de ella realizando impresiones de distintas construcciones mediante frottage con cera sobre telas teñidas con yerba mate e intervenidas de diferentes formas.
Esta serie de obras son una reflexión en torno a la memoria, el acceso a la vivienda y los procesos de gentrificación



































